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El coste que no se ve: el diferencial dentro del botón de «comprar»

Comprar criptomonedas con el botón grande de «comprar» es cómodo y es la vía más cara que ofrece la mayoría de las plataformas. Lo interesante es que casi nunca lo es por la comisión anunciada, sino por algo que no aparece desglosado en ninguna parte: el diferencial.

Este artículo explica dónde está ese coste, cómo medirlo tú mismo en dos minutos y por qué no hace falta creerse nada, porque hay plataformas que lo documentan.

Por qué siempre hay dos precios

En cualquier mercado coexisten, en el mismo instante, el precio más alto que alguien está dispuesto a pagar y el más bajo al que alguien vende. La diferencia entre los dos es el diferencial. El precio único que aparece en las tablas —incluida la de esta web— es el punto medio: un precio en el que, en rigor, nadie está operando.

La consecuencia es que comprar y vender en el mismo segundo ya produce una pérdida igual al diferencial, sin que haya pasado nada en el mercado. En un par grande y con una orden limitada eso es una fracción de punto porcentual. En un servicio de compra rápida puede ser mucho más.

Lo que reconoce una plataforma en su propia página

No es una sospecha. En su página de tarifas, consultada el 4 de agosto de 2026, Kraken documenta su servicio de compra y venta instantánea así: cobra un 1 % en compras instantáneas y recurrentes y un 1,5 % en órdenes personalizadas, y añade que el precio que ves incluye un diferencial —la diferencia entre el precio de mercado y el que recibes—, que ese diferencial puede variar entre operaciones similares y que la plataforma puede quedarse con el exceso.

Para comparar, el mercado al contado de la misma plataforma cobra en su nivel base un 0,40 % como maker y un 0,80 % como taker. Es decir: el mismo activo, la misma plataforma, y una diferencia de coste que no se explica por la comisión sino por qué botón pulsas. Y hay un detalle revelador: el volumen generado con la compra instantánea no cuenta para los descuentos por volumen.

Citamos a Kraken porque es quien lo publica con claridad, no porque sea peor: en muchas plataformas esta información no se encuentra en ninguna parte, lo que es un problema distinto y mayor.

Cómo medir lo que pagas, en dos minutos

Esta comprobación no requiere confiar en nadie, y funciona en cualquier plataforma:

  1. Abre el servicio de compra rápida y pide una cotización para comprar, por ejemplo, 200 € de bitcoin. No confirmes. Anota cuántas unidades te ofrecen.
  2. Sin cerrar nada, pide una cotización para vender ese mismo número de unidades. Anota los euros que te ofrecen.
  3. La diferencia entre los 200 € y lo que recibirías es el coste de ida y vuelta: comisiones más diferencial, todo junto.
  4. Repite en la pantalla de mercado con una orden limitada al precio medio, y compara.

Si en el paso 3 recuperas 188 €, has pagado un 6 % por entrar y salir. Ninguna pantalla te habrá mostrado ese número.

Por qué importa más de lo que parece

Tres situaciones en las que este coste deja de ser una anécdota:

  • Compras periódicas. Un 2 % en cada compra mensual durante tres años son 36 mordiscos. Las cuentas están en el coste real de comprar todos los meses.
  • Importes pequeños. El diferencial es porcentual, así que no se diluye: en 50 € pesa lo mismo que en 5.000 €.
  • Momentos de nervios. El diferencial se ensancha justo cuando el mercado se mueve rápido, que es cuando más gente usa el botón rápido. Se paga más caro precisamente el día que más prisa hay.

Y una consecuencia fiscal que nadie asocia con esto: en España cada venta y cada permuta es una transmisión con efectos en el IRPF. Operar mucho no solo paga diferencial cada vez, también genera un hecho imponible cada vez.

Qué hacer con esto

  • Usa la pantalla de mercado, no el botón rápido. En la mayoría de las plataformas es la misma cuenta y la diferencia de coste es de varias veces.
  • Prefiere órdenes limitadas. Además de fijar el precio, suelen situarte en la tarifa de maker, que es la mitad de la de taker.
  • Haz la prueba de ida y vuelta en tu plataforma antes de automatizar nada. Los resultados sorprenden.
  • Desconfía del «0 % de comisión». Cuando la comisión es cero, el coste está en el precio. No hay una tercera posibilidad.

Las razones sociales y la información verificada de las plataformas habituales en España están en qué exchanges pueden operar en España.

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