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El coste real de comprar todos los meses

Comprar una cantidad fija cada mes —el DCA— resuelve el problema de no saber cuándo entrar, y es lo más sensato que puede hacer quien invierte a largo plazo sin querer dedicarle tiempo. Lo que casi nadie calcula antes de automatizarlo es cuánto se lleva la fricción, que en compras pequeñas y frecuentes es donde se concentra.

Aquí están las cuatro partidas, con un método para medir la tuya. No hay cifras inventadas: los porcentajes de ejemplo van marcados como supuestos, y el único dato real citado es el que pudimos leer en la página oficial de una plataforma.

Las cuatro partidas

  1. La comisión de la operación. Es la única anunciada. Depende de si operas como maker o taker y baja por volumen negociado, así que la tarifa «desde» rara vez es la tuya. En el nivel base de Kraken, leído en su página de tarifas el 4 de agosto de 2026, son un 0,40 % como maker y un 0,80 % como taker en el mercado al contado.
  2. El diferencial. Lo pagas siempre, incluso con comisión cero, y en los servicios de «compra rápida» suele ser bastante mayor que la comisión sin aparecer desglosado. Kraken cobra además un 1 % en sus compras instantáneas y recurrentes y advierte de que el precio incluye un diferencial variable del que puede retener el exceso.
  3. El ingreso de euros. Una transferencia SEPA suele ser gratuita o casi; pagar con tarjeta suele costar un porcentaje del importe. Cuál aplica en tu plataforma tienes que leerlo allí.
  4. La retirada. Sacar euros puede tener coste fijo, y mover las criptomonedas a tu propio monedero paga comisión de red, que depende de la congestión y no del importe.

Por qué la frecuencia importa tanto

Las partidas 1 y 2 son porcentuales: no mejoran por comprar más veces. La 4 es un coste fijo por operación, y ahí está el efecto que sorprende.

Supón que quieres invertir 1.200 € al año y que mover los fondos a tu monedero cuesta 2 € por envío (es un supuesto, no un dato: mira la comisión de red del momento).

  • 12 compras de 100 € con retirada cada mes: 24 € de comisiones de red, un 2 % del total solo en esa partida.
  • 4 compras de 300 € con retirada trimestral: 8 €, un 0,67 %.
  • 12 compras de 100 € acumulando y retirando 2 veces al año: 4 €, un 0,33 %.

La tercera opción conserva la ventaja del DCA —compras a intervalos regulares, sin decidir el momento— y reduce la partida fija en un 83 %. El precio que pagas es tener el saldo en la plataforma entre retiradas, que es una decisión sobre custodia y no sobre coste.

Mide el tuyo antes de automatizar

Haz esto una vez, con el importe que piensas usar:

  1. Pide una cotización de compra de tu importe habitual en el servicio rápido y anota las unidades. No confirmes.
  2. Pide una cotización de venta de esas mismas unidades y anota los euros.
  3. La diferencia es tu coste de ida y vuelta real, comisión y diferencial incluidos.
  4. Repite en la pantalla de mercado con una orden limitada. La diferencia entre los dos resultados es lo que te cuesta la comodidad.

Multiplica el coste de una compra por 12 y por los años que pienses mantener el plan. Ese número es el que hay que comparar con la molestia de usar la pantalla de mercado.

Lo que el DCA no hace

Un aviso, porque se vende a veces como una protección: promediar el precio no protege de nada. En una tendencia bajista larga, comprar cada mes es acumular pérdidas de forma ordenada. Lo que el DCA resuelve es la decisión de cuándo entrar y la tentación de dejar de seguir el plan en una caída; eso ya es bastante, pero no es un suelo.

El coste que se paga al final: el registro

Cada compra es una fecha, un importe en euros, unas unidades y una comisión. Cuando vendas —dentro de años— necesitarás todo eso, porque en España se aplica el criterio FIFO: las primeras unidades que compraste son las primeras que se consideran transmitidas. Con 36 compras a lo largo de tres años, eso son 36 registros que tienen que existir.

Dos hábitos. Descarga el histórico completo de la plataforma una vez al año y guárdalo fuera de ella: si cierra, no se puede volver a pedir. Y si en algún momento cambias de moneda dentro de la plataforma, recuerda que eso es una permuta y ya tributa. El resto está en impuestos.

Resumen

Un plan de compras periódicas bien montado paga la comisión de mercado en lugar de la de compra rápida, agrupa las retiradas para diluir los costes fijos, y lleva el registro desde el primer día. Mal montado, la fricción se puede llevar varios puntos porcentuales al año sin que ninguna pantalla te lo diga.

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