Cadena de bloques (blockchain)
Un registro de operaciones agrupadas en bloques enlazados entre sí y copiado en miles de ordenadores, lo que hace que reescribir el pasado sea inviable en la práctica.
Definiciones en español de los términos que aparecen una y otra vez al leer sobre criptomonedas. Son 107 entradas agrupadas por tema, y están escritas para explicar por qué importa cada concepto, no solo qué significa la palabra. Usa el buscador o salta directamente a un grupo.
Ningún término coincide con la búsqueda.
Un registro de operaciones agrupadas en bloques enlazados entre sí y copiado en miles de ordenadores, lo que hace que reescribir el pasado sea inviable en la práctica.
Cualquier criptomoneda que no sea bitcoin. Abarca desde Ethereum hasta tokens sin ningún proyecto detrás, así que la palabra dice muy poco.
Una coin tiene su propia cadena de bloques; un token se emite sobre la cadena de otro. Crear un token cuesta minutos, y eso explica la mayoría de las estafas.
Precio por suministro circulante. Es la forma habitual de comparar el tamaño de dos criptomonedas, y no tiene nada que ver con que una unidad sea barata o cara.
Las unidades que existen y están efectivamente en circulación. Es el número que se usa para calcular la capitalización de mercado.
El total es lo emitido hasta hoy menos lo destruido; el máximo es el techo que fija el protocolo. Muchas criptomonedas no tienen techo.
Lo que capitalizaría una criptomoneda si todas las unidades previstas ya estuvieran emitidas, al precio de hoy. Sirve para ver la dilución que queda pendiente.
Cuánto se ha comprado y vendido en un periodo, normalmente 24 horas. Mide si hay mercado de verdad detrás del precio publicado.
La magnitud con la que se mueve un precio, al alza y a la baja. No mide riesgo de ruina ni predice dirección: mide amplitud.
El dinero emitido por un Estado o un banco central, como el euro. Su valor no depende de un respaldo material sino de la confianza y del marco legal.
La unidad más pequeña de bitcoin: una cien millonésima parte, 0,00000001 BTC. Bitcoin es divisible, así que no hace falta comprar una unidad entera.
El seudónimo de quien publicó el whitepaper de Bitcoin en 2008 y desarrolló las primeras versiones. Su identidad real sigue sin conocerse.
El documento técnico con el que un proyecto explica qué hace y cómo. Es útil para descartar proyectos, no tanto para elegirlos.
Que ninguna entidad concreta pueda decidir por sí sola. Es una cuestión de grado, no un sí o un no, y casi siempre se exagera.
El porcentaje de la capitalización total del mercado que corresponde a bitcoin. Se usa para ver si el dinero está rotando hacia altcoins.
El precio más alto que ha alcanzado un activo. En euros y en dólares no ocurre el mismo día, porque el tipo de cambio se mete en medio.
La reducción a la mitad de la recompensa por bloque, cada 210.000 bloques. Es lo que hace que la emisión de bitcoin se vaya agotando.
Una criptomoneda cuyo precio se referencia a una moneda como el euro o el dólar. En la Unión Europea, MiCA las regula como tokens de dinero electrónico.
Mantener la posición sin vender en las caídas. Nació de una errata en un foro en 2013 y se quedó como nombre de una estrategia.
Una criptomoneda cuyo único motor es la atención: no promete una función, sino difusión. El riesgo está en la estructura, no en el humor.
El calendario por el que las unidades reservadas al equipo y a los inversores se van liberando. Es oferta futura con fecha conocida.
El proceso por el que se compite gastando electricidad para añadir un bloque y cobrar la recompensa. Es cómo Bitcoin decide quién escribe.
El mecanismo de consenso en el que se obtiene el derecho a añadir un bloque gastando cómputo, y por tanto electricidad.
El mecanismo en el que quien valida bloques deposita sus propias monedas como garantía y las pierde si actúa mal.
Depositar monedas para participar en la validación de una red de prueba de participación y recibir recompensas. No es un depósito a plazo.
El participante que propone y confirma bloques en una red de prueba de participación, respaldado por un depósito que puede perder.
Un ordenador que guarda una copia de la cadena y verifica por sí mismo las reglas. Es lo que hace que no tengas que confiar en nadie.
La potencia de cálculo total dedicada a minar una red. Mide cuánto costaría atacarla, y es una estimación, no una medición directa.
El paquete de operaciones que se añade a la cadena cada cierto tiempo, encadenado al anterior por su huella criptográfica.
Una web que permite consultar cualquier operación, dirección o bloque de una cadena pública. Es la forma de comprobar las cosas por ti mismo.
Lo que se paga a la red por ejecutar una operación. Depende de la congestión y del tamaño, no del importe que envías.
La unidad en la que se expresa el precio del gas en Ethereum: mil millonésimas de ether.
La sala de espera de las operaciones enviadas y todavía no incluidas en un bloque. Su tamaño explica el precio de las comisiones.
El procedimiento por el que participantes que no se conocen acuerdan cuál es el estado válido del registro, sin una autoridad que lo decida.
Un cambio en las reglas de una cadena. Si no todos lo adoptan, la cadena se parte en dos y aparecen dos monedas.
Un programa desplegado en una cadena de bloques que se ejecuta solo cuando se cumplen sus condiciones. Hace lo que dice su código, no lo que promete su web.
El estándar técnico de los tokens de Ethereum. Es la razón por la que cualquier monedero o exchange puede soportarlos todos a la vez.
La cadena de bloques base, la que produce el consenso por sí misma. Bitcoin y Ethereum son capas 1.
Una red que procesa operaciones fuera de la cadena principal y se apoya en ella para la seguridad. Sirve para abaratar el uso.
La capa 2 dominante en Ethereum: agrupa muchas operaciones y publica en la cadena principal una prueba o los datos para comprobarlas.
Un servicio para mover valor entre dos cadenas distintas. Es la pieza donde se han producido los mayores robos del sector.
La red principal y real de un proyecto, donde el valor es de verdad, frente a las redes de prueba.
Controlar la mayoría de la potencia de minado o del depósito de una red para reescribir operaciones recientes.
Una empresa que gestiona el libro de órdenes y custodia los fondos de sus clientes. Es la vía habitual para convertir euros en criptomonedas.
Un mercado que funciona con contratos inteligentes en lugar de una empresa. No custodia fondos y tampoco pide identificación.
La lista de órdenes de compra y de venta pendientes a cada precio. Es donde se ve la liquidez real de un mercado.
Una orden que fija el precio máximo al que compras o el mínimo al que vendes. Controlas el precio, no la ejecución.
Una orden que se ejecuta de inmediato al mejor precio disponible. Garantiza la ejecución, no el precio.
Una orden que se activa cuando el precio alcanza un nivel, para limitar la pérdida. Es un disparador, no una garantía de precio.
La diferencia entre el mejor precio de compra y el de venta. Es un coste que pagas siempre, aunque la comisión anunciada sea cero.
La diferencia entre el precio que esperabas y el que obtuviste. Aparece cuando tu orden es grande para la liquidez que hay.
La facilidad para comprar o vender sin mover el precio. Es lo que determina si el precio publicado se parece al que conseguirás.
Se cobra menos a quien deja una orden esperando (maker) que a quien cruza contra una existente (taker). Cambiar el tipo de orden cambia el coste.
Comprar y vender el activo en sí, con entrega inmediata y sin apalancamiento. Es lo que hace la mayoría de la gente.
Operar con más dinero del que tienes, poniendo una parte como garantía. Multiplica las ganancias, las pérdidas y la probabilidad de quedarte fuera.
El dinero que dejas como garantía de una posición apalancada. Cuando deja de cubrir la pérdida, la posición se cierra.
El cierre forzoso de una posición apalancada cuando su garantía deja de cubrir la pérdida. En cadena, produce las caídas verticales.
El pago periódico entre largos y cortos que mantiene el precio de un futuro perpetuo pegado al del contado. También mide el sesgo del mercado.
Contratos sobre el precio de una criptomoneda que no vencen nunca. Son el producto donde se concentra casi todo el apalancamiento del mercado.
El valor total de las posiciones de derivados que siguen abiertas. Mide cuánto apalancamiento hay acumulado en el sistema.
Apostar a que el precio sube. Comprar al contado también es estar largo, pero sin riesgo de liquidación.
Apostar a que el precio baja. La pérdida potencial no tiene techo, porque un precio puede subir sin límite.
Una subida acelerada por el cierre forzoso de posiciones cortas, cuyas recompras empujan el precio todavía más arriba.
Invertir un importe fijo a intervalos regulares en lugar de todo de golpe. Elimina la decisión de cuándo entrar, no el riesgo.
Aprovechar la diferencia de precio del mismo activo en dos mercados. Es lo que mantiene alineados los precios entre plataformas.
Un tenedor con posición lo bastante grande para mover el precio con sus propias operaciones. Sus movimientos son públicos pero ambiguos.
Operaciones negociadas directamente entre dos partes, sin pasar por el libro de órdenes, para no mover el precio.
Un periodo prolongado de precios crecientes. Solo se identifica con seguridad cuando ya ha terminado.
Un periodo prolongado de precios decrecientes, con rebotes intermedios que no cambian la tendencia. Suele durar más de lo que nadie espera.
Una caída moderada dentro de una tendencia que sigue intacta. La distinción con un cambio de tendencia solo se ve después.
La distancia entre el máximo anterior y el mínimo posterior. Es la medida de riesgo más honesta que existe, porque es la que se sufre.
Un gráfico en el que cada vela resume la apertura, el cierre, el máximo y el mínimo de un periodo.
Niveles de precio donde históricamente ha aparecido compra o venta. Funcionan porque mucha gente los mira, no por una propiedad del activo.
El precio medio de los últimos N periodos, recalculado en cada uno. Suaviza el ruido a cambio de ir siempre por detrás.
Un indicador de 0 a 100 que compara la magnitud de las subidas recientes con la de las bajadas. Sobrecompra no significa que vaya a caer.
El miedo a quedarse fuera de una subida. Es la razón más común por la que se compra en el peor momento posible.
Servicios financieros que funcionan con contratos inteligentes en lugar de intermediarios. Sin intermediario tampoco hay a quién reclamar.
Una aplicación cuya lógica vive en contratos inteligentes. Su interfaz web, en cambio, suele estar en un servidor normal.
Un depósito de dos activos aportado por usuarios contra el que se opera en un exchange descentralizado, a cambio de una parte de las comisiones.
La fórmula que fija el precio en un fondo de liquidez a partir de la proporción entre los dos activos, sin necesidad de contrapartida humana.
Mover fondos entre protocolos de DeFi buscando el mayor rendimiento. Los porcentajes altos son el precio de un riesgo, no una anomalía.
La diferencia entre lo que valdría tu aportación a un fondo de liquidez y lo que valdrían esos activos si simplemente los hubieras mantenido.
Dos formas de anunciar un rendimiento anual: el APY incluye el efecto del interés compuesto y el APR no. Ninguno es una promesa.
El valor de los activos depositados en un protocolo de DeFi. Se usa como medida de tamaño y es fácil de inflar.
Un token único y no intercambiable que acredita la titularidad de un apunte en una cadena. Lo que acredita no es necesariamente lo que crees.
La idea de una internet en la que los usuarios controlan sus datos y activos mediante cadenas de bloques. Es más un programa que una realidad.
Un colectivo que decide mediante votaciones registradas en una cadena, normalmente con tokens como derecho de voto.
El servicio que introduce datos del exterior en una cadena, como un precio. Es el punto por el que se han manipulado muchos protocolos.
Un programa o dispositivo que guarda las claves con las que se firman las operaciones. No guarda monedas: guarda la capacidad de moverlas.
La cadena de caracteres a la que se envían los fondos. Es pública, se deriva de tu clave y no puede usarse para gastar nada.
El número secreto con el que se firman las operaciones. Quien lo tiene puede gastar los fondos, y no hay forma de revocarlo.
El dato derivado de la clave privada que permite a cualquiera comprobar una firma sin conocer el secreto que la generó.
Las 12 o 24 palabras de las que se derivan todas las claves de un monedero. Es la copia de seguridad, y quien la ve tiene los fondos.
Un monedero cuya clave privada nunca se conecta a internet, normalmente un dispositivo físico que firma las operaciones internamente.
Un monedero de autocustodia instalado en un dispositivo conectado a internet: cómodo para operar y expuesto por definición.
En custodia las claves las tiene la plataforma y tú tienes un saldo; en autocustodia las claves son tuyas y la responsabilidad también.
Exigir un segundo factor además de la contraseña. Por SMS es el peor de los métodos disponibles, y en criptomonedas eso se paga.
Un esquema que exige varias firmas para mover fondos, por ejemplo dos de tres claves. Elimina el punto único de fallo.
Un contrato o una web preparados para que la víctima firme por su propia mano una autorización que permite vaciarle el monedero.
Conseguir que la operadora traslade tu número a otra tarjeta SIM para interceptar los SMS de verificación y entrar en tus cuentas.
Cuando quien lanza un proyecto retira la liquidez o vende su parte y deja el token sin mercado. Suele ser comprobable de antemano.
Una publicación con la que una plataforma intenta demostrar que tiene los fondos de sus clientes. Enseña activos y casi nunca pasivos.
La verificación de identidad que una plataforma está obligada a hacerte antes de operar. En la Unión Europea no es opcional.
El marco normativo que obliga a las plataformas a identificar clientes, vigilar operaciones y comunicar las sospechosas.
La obligación de que los datos de emisor y receptor acompañen a una transferencia de criptoactivos. En la Unión Europea se aplica sin importe mínimo.
Vender o permutar criptomonedas genera ganancia o pérdida patrimonial en la base del ahorro del IRPF, con tipos del 19 % al 30 % en 2026.
Lo que pagaste por lo que vendes, y la regla que decide qué unidades se consideran vendidas cuando compraste a precios distintos.
Buena parte de lo que se explica sobre criptomonedas está escrito pensando en el mercado estadounidense, y hay términos que aquí significan algo distinto en la práctica. Tres ejemplos que están recogidos en las definiciones de arriba:
Si estás empezando, los seis que más rendimiento dan por el tiempo que cuestan leerlos son capitalización de mercado, liquidez, diferencial, frase de recuperación, custodia y autocustodia y fiscalidad en España. Con esos seis se entiende la mayor parte de lo que decide si una operación sale bien o mal.
Para una explicación seguida en lugar de por términos, está la sección de aprender desde cero, y los artículos de análisis desarrollan varios de estos conceptos con números.
Seguramente. Están los 107 que hacen falta para leer las páginas de esta web y la mayoría de las noticias del sector; los términos muy específicos de indicadores en cadena o de derivados se irán añadiendo. Si buscabas uno y no está, escríbenos desde contacto y lo incluimos.
No. Están escritos en español, y donde la norma europea o española cambia lo que el término significa en la práctica, esa diferencia forma parte de la definición. Traducir una definición estadounidense habría dado explicaciones correctas en abstracto y engañosas aquí.
No. Es contenido educativo. Las entradas sobre impuestos son una explicación general referida a agosto de 2026; para decidir, usa la información de la Agencia Tributaria y consulta con un profesional. Lee el aviso legal.