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Stablecoins en Europa: por qué MiCA no las llama así

Una stablecoin es un token pensado para valer siempre lo mismo que una moneda oficial, casi siempre el dólar. Se usa como refugio temporal sin salir del sistema y como unidad de cuenta en la mayoría de los mercados. Todo lo que se lee sobre ellas en inglés está escrito desde un marco distinto del que se aplica aquí, y esa diferencia tiene consecuencias prácticas sobre qué puedes comprar.

MiCA no usa la palabra

El reglamento europeo no regula «stablecoins». Regula dos categorías:

  • Tokens de dinero electrónico (EMT), referenciados al valor de una sola moneda oficial. Es la categoría en la que encajan las stablecoins referenciadas al euro o al dólar.
  • Tokens referenciados a activos (ART), referenciados a otro valor, a una cesta o a varias monedas.

A los emisores les impone requisitos: autorización, reservas, y derecho de canje a la par para el titular. Eso último es lo que más cambia respecto al planteamiento anterior, en el que la posibilidad de canjear dependía de la política comercial del emisor.

El efecto que un usuario nota es indirecto pero real: la disponibilidad de una stablecoin concreta en una plataforma europea depende de que su emisor cumpla ese régimen, y no solo de que la plataforma quiera ofrecerla. Cuando un par desaparece de una plataforma europea y sigue existiendo fuera, esta suele ser la explicación, no una decisión comercial arbitraria.

Qué sostiene el precio: no es una ley, es el arbitraje

Conviene entender el mecanismo, porque explica cuándo falla. Una stablecoin se mantiene en su referencia porque a alguien le compensa comprarla cuando cotiza por debajo y canjearla por su valor, y hacer lo contrario cuando cotiza por encima. Es arbitraje.

De ahí se sigue que lo que hay que vigilar no es el gráfico, es el canje. Cuando el canje se restringe, se ralentiza o solo está disponible para clientes institucionales por encima de importes altos, el arbitraje deja de ser practicable para la mayoría y la referencia se separa. No es que la promesa haya cambiado: es que el mecanismo que la hacía cumplirse ha dejado de funcionar.

Las preguntas útiles sobre una stablecoin concreta son, por ese orden: quién la emite y bajo qué régimen; en qué está la reserva; y quién puede canjear, en qué plazo y a partir de qué importe.

Una attestation no es una auditoría

Los emisores publican informes periódicos sobre sus reservas y esos informes se citan como si fueran auditorías. No lo son. Una attestation es una comprobación de alcance limitado sobre unos saldos en una fecha, no una opinión sobre unos estados financieros completos ni una verificación del conjunto de las obligaciones del emisor.

Lo mismo, y por la misma razón, vale para la prueba de reservas de una plataforma: enseña activos, no pasivos. La solvencia es activos menos deudas, y las deudas no están en la cadena de bloques. Es la razón por la que, para un cliente europeo, comprobar que un proveedor figura en el listado de la CNMV —con sus obligaciones de separación del patrimonio de clientes— dice más que su informe voluntario de reservas.

Tres usos, y el riesgo de cada uno

  • Refugio temporal en una caída. Funciona, y en España tiene una consecuencia que casi nadie asocia: pasar de una moneda a una stablecoin es una permuta, o sea una transmisión que tributa. Salir y volver a entrar son dos hechos imponibles, no una pausa.
  • Unidad de cuenta para operar. La mayoría de los pares del mercado cotizan contra una stablecoin, así que quien opera fuera de los pares en euros pasa por ellas de forma obligada.
  • Rendimiento. Aquí conviene ser directo: cuando una plataforma paga un porcentaje por tener stablecoins depositadas, ese dinero sale de algún sitio. Lee qué se hace con tus fondos y quién responde. En muchos casos lo que se firma es un préstamo, con riesgo de contraparte, presentado con vocabulario de depósito.

Qué no son

No son dinero en un banco. No hay fondo de garantía de depósitos detrás de un token, y el hecho de que la referencia se haya mantenido durante años no es una garantía sobre el año que viene: es un historial. La historia del sector incluye stablecoins que perdieron su referencia de forma permanente, y en todos los casos el fallo fue en la reserva o en el canje, no en el gráfico.

Fuentes

El marco español y el fin del periodo transitorio están explicados, con enlaces a la CNMV, en terminó el periodo transitorio de MiCA.

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