Cómo funciona la cadena
Puente (bridge)
Un servicio para mover valor entre dos cadenas distintas. Es la pieza donde se han producido los mayores robos del sector.
Las cadenas no se comunican entre sí de forma nativa. Un puente resuelve eso bloqueando tus monedas en la cadena de origen y emitiendo una representación equivalente en la de destino, o manteniendo reservas en las dos y entregándote de la que corresponda. El token que recibes suele ser un derecho frente al puente, no el activo original.
Es, con diferencia, el componente más atacado de este sector: varios de los robos más grandes de la historia de las criptomonedas han sido a puentes, no a cadenas. El motivo es estructural. Un puente concentra fondos de mucha gente en un punto, su seguridad depende del contrato y a menudo de un conjunto reducido de firmantes, y no hereda las garantías de ninguna de las dos cadenas que conecta. Si el puente cae, la representación que tienes en el destino puede quedarse sin nada detrás.
Reglas que reducen el riesgo: no dejar fondos en tránsito más tiempo del necesario, preferir los puentes oficiales de cada red frente a los de terceros, probar primero con un importe pequeño, y comprobar que el token que recibes es la versión canónica y no una de las varias variantes que circulan con el mismo nombre. Y en España, ojo con el registro: pasar por un puente puede implicar un intercambio de un activo por otro, y eso tiene efectos fiscales.