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Cuándo tiene sentido un monedero hardware (y de qué no te protege)

Un monedero hardware resuelve un problema concreto y muy bien: que tu clave privada nunca esté en un ordenador conectado a internet. No resuelve los otros dos problemas por los que la gente pierde criptomonedas, y como se vende como «la solución de seguridad», mucha gente lo compra creyendo que ya está a cubierto.

Qué hace exactamente

El dispositivo genera y guarda la clave privada en su propio chip. Cuando quieres enviar fondos, el ordenador prepara la operación, el dispositivo la firma internamente y devuelve solo la firma. La clave no sale nunca. Un programa malicioso en el ordenador no puede leer lo que no pasa por el ordenador.

Eso elimina toda una categoría de ataque: los que roban claves de un monedero caliente instalado en un equipo comprometido.

De qué no protege

Tres cosas, y las tres son la causa habitual de pérdidas:

  • De perder la frase de recuperación. El dispositivo es una llave, no la caja fuerte. Si se rompe o se pierde, los fondos se restauran con la frase. Sin la frase, no hay nada que hacer y no existe soporte que pueda ayudar. El riesgo más probable no es el robo: es el incendio, la mudanza y el olvido.
  • De que la frase la vea alguien. Quien la tenga se lleva los fondos sin necesitar el dispositivo. Ningún servicio legítimo la pide jamás, en ninguna circunstancia.
  • De firmar algo malicioso por tu propia mano. Es lo más importante y lo menos entendido. Un wallet drainer no roba la clave: consigue que autorices una operación o un permiso ilimitado. La firma es legítima para la red, la has hecho tú y no se puede revertir. El dispositivo no lo impide.

De ahí que la pantalla del dispositivo sea el punto que de verdad importa: es el único sitio donde ver qué estás firmando sin que un ordenador comprometido pueda mentirte. Verifica ahí la dirección y el importe, carácter por carácter en el principio y el final. Firmar sin leer esa pantalla anula buena parte de la ventaja de tener el dispositivo.

Cuándo compensa

No es una función del importe absoluto sino de dos preguntas:

  • ¿Cuánto perderías si la plataforma donde está tu saldo dejara de dejarte retirar? Si la respuesta es «una cantidad que me dolería de verdad», hay motivo.
  • ¿Vas a tocarlo? Un monedero hardware es para lo que no se mueve. Si operas cada semana, la fricción te llevará a dejar el saldo en la plataforma de todos modos.

El reparto que usa mucha gente es dejar en la plataforma solo lo que piensa mover a corto plazo y el resto en frío. Y hay un paso intermedio infravalorado: si el importe es pequeño, la mejora más grande no es comprar un dispositivo, es activar una llave de seguridad o una aplicación de códigos en lugar del SMS, que es vulnerable a SIM swapping.

Cómo comprarlo sin arriesgarse

  1. Compra en la web del fabricante o en un distribuidor que él mismo reconozca. Nunca de segunda mano, ni en un mercado de terceros, ni en una oferta que te llegue por mensaje.
  2. Genera tu propia frase en el dispositivo. Si el paquete incluye una frase ya escrita en un papel, es una estafa: el atacante espera a que ingreses fondos.
  3. Nunca introduzcas la frase en un ordenador o un móvil, ni siquiera en una web que se parezca a la del fabricante. Solo en el propio dispositivo, cuando él la pida.
  4. Prueba la restauración antes de ingresar una cantidad relevante. Restaura el monedero a partir de la frase y comprueba que aparecen las mismas direcciones. Una copia de seguridad que no has probado no es una copia de seguridad.

La copia de la frase, que es la parte difícil

Papel o metal, nunca en un dispositivo conectado. Ni foto, ni notas, ni gestor de contraseñas, ni un correo a uno mismo. Más de una copia, en sitios físicos distintos, porque el riesgo dominante es la pérdida y no el robo. El orden de las palabras forma parte del secreto.

Si usas la contraseña adicional que algunos dispositivos permiten (passphrase), entiende el intercambio: protege si te roban el papel, y si la olvidas los fondos son irrecuperables aunque tengas las 24 palabras. Y piensa en quién podría acceder si tú no pudieras: una copia que nadie sabe que existe es una copia que se pierde contigo.

Dos notas para España

Fiscal: mover fondos a tu propio monedero no es una transmisión y no tributa: cambias de sitio de custodia, no de titular. Y las monedas cuyas claves tienes tú no cuentan para el umbral del modelo 721, que solo alcanza a lo custodiado por terceros en el extranjero.

Estafas: las campañas de suplantación de fabricantes de monederos son habituales, incluidas cartas en papel con un código QR. Los patrones concretos están en las estafas más frecuentes en España.

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