Cómo funciona la cadena
ERC-20
El estándar técnico de los tokens de Ethereum. Es la razón por la que cualquier monedero o exchange puede soportarlos todos a la vez.
ERC-20 es una especificación que fija qué funciones debe ofrecer un contrato para comportarse como un token: consultar saldos, transferir, autorizar a un tercero. Al ser un estándar, cualquier monedero, exchange o aplicación puede soportar un token nuevo sin escribir código específico. USDT, USDC y la mayoría de los tokens de Ethereum lo siguen.
Que sea un estándar tiene una cara menos comentada: cumplirlo no dice nada sobre la calidad ni la honestidad del proyecto. Emitir un ERC-20 es copiar unas líneas y desplegarlas, cuesta minutos y unos euros de gas. De ahí que existan miles de tokens que imitan el nombre y el logotipo de otro legítimo; el único identificador fiable es la dirección del contrato, y hay que obtenerla de una fuente que no sea el enlace que te han enviado.
Dos consecuencias operativas. Para mover un ERC-20 hace falta ETH para el gas, porque las comisiones se pagan en la moneda nativa de la red. Y la función de autorización del estándar es lo que permite conceder a un contrato permiso sobre tus tokens: es imprescindible para usar DeFi y es exactamente el permiso que explota un drainer, así que conviene revisar y revocar las autorizaciones antiguas.