Regulación e impuestos
Travel rule (norma de la información que viaja)
La obligación de que los datos de emisor y receptor acompañen a una transferencia de criptoactivos. En la Unión Europea se aplica sin importe mínimo.
La regla exige que cuando un proveedor de servicios envía criptoactivos a otro, la información del ordenante y del beneficiario viaje con la operación. En la Unión Europea la establece el Reglamento (UE) 2023/1113, que reescribió las normas sobre la información que acompaña a las transferencias de fondos para incluir los criptoactivos, y se aplica desde la entrada en vigor del régimen de MiCA.
Y aquí está la diferencia que casi ninguna explicación en inglés recoge, porque describe el estándar internacional y no el europeo: para las transferencias de criptoactivos no hay un importe mínimo. El reglamento establece que deben cumplir los mismos requisitos independientemente de su importe, a diferencia de las transferencias de dinero tradicional, que sí tienen un umbral. Si has leído que la norma se aplica a partir de 1.000 euros, eso no es lo que rige aquí.
El umbral de 1.000 euros sí existe, pero para otra cosa: es el nivel a partir del cual el proveedor debe comprobar si el ordenante —o el beneficiario, según la dirección de la operación— posee o controla la dirección autoalojada implicada. En la práctica esto es lo que explica que al retirar a tu propio monedero una plataforma te pida declarar de quién es la dirección: no es curiosidad suya, es esta norma.