DeFi, NFT y Web3
APY y APR
Dos formas de anunciar un rendimiento anual: el APY incluye el efecto del interés compuesto y el APR no. Ninguno es una promesa.
El APR es el rendimiento anual simple. El APY incorpora la reinversión de lo que se va cobrando, de modo que para la misma rentabilidad real el APY siempre sale más alto. Por eso es el número que se elige para el material promocional, y por eso comparar el APY de un producto con el APR de otro es comparar mal.
El malentendido de fondo es tratarlos como si fueran el interés de un depósito. En DeFi, la cifra anunciada es una extrapolación de lo que está ocurriendo ahora mismo: se mide el rendimiento de un momento y se proyecta a un año. Un 400 % de APY significa que en la última hora se cobraron unas comisiones que, si se mantuvieran doce meses y se reinvirtieran, darían eso. Casi nunca se mantienen.
Lo que hay que restar para llegar a la cifra real: la caída del token en que se pagan las recompensas, la pérdida no permanente si aportas a un fondo, el gas de cada operación, y —en España— la tributación de las recompensas cuando se reciben. Un APY de dos o tres cifras describe sobre todo el riesgo que hay que aceptar, no lo que vas a ganar.