DeFi, NFT y Web3
Pérdida no permanente
La diferencia entre lo que valdría tu aportación a un fondo de liquidez y lo que valdrían esos activos si simplemente los hubieras mantenido.
Cuando aportas dos activos a un fondo y sus precios se separan, el AMM reequilibra las proporciones: acabas con más del que ha bajado y menos del que ha subido. Al retirar, el conjunto vale menos que si no hubieras hecho nada. Esa diferencia es la pérdida no permanente.
El nombre es desafortunado y engaña a mucha gente. Se llama «no permanente» porque desaparecería si los precios volvieran a su proporción original, pero en el momento en que retiras se convierte en definitiva. No es un apunte contable que se corrija con el tiempo: es una pérdida real frente a la alternativa de no haber participado.
Cómo se dimensiona: crece con la divergencia entre los dos activos, así que es pequeña en pares de stablecoins y grande en pares de un token volátil contra otro. La cuenta correcta antes de aportar es comparar las comisiones que esperas cobrar con la pérdida que provocaría la divergencia que consideras probable, y compararlo todo contra simplemente mantener los dos activos. En muchos casos la conclusión honesta es que aportar no compensa, y esa comparación no aparece en la interfaz que anuncia el APY.