DeFi, NFT y Web3
Web3
La idea de una internet en la que los usuarios controlan sus datos y activos mediante cadenas de bloques. Es más un programa que una realidad.
Web3 nombra la aspiración de una internet donde la identidad, los datos y los activos pertenezcan al usuario y no a la plataforma, apoyada en cadenas de bloques. El contraste que se dibuja es con la web actual, en la que unas pocas empresas custodian las cuentas y los contenidos de casi todo el mundo.
Conviene tratarlo como lo que es: un término paraguas, muy usado en marketing y con contenido técnico variable. Vale la pena distinguir la parte que funciona hoy —firmar con un monedero en lugar de con usuario y contraseña, mover valor sin intermediario— de la parte que sigue siendo un proyecto, como el almacenamiento y la gobernanza realmente distribuidos.
La crítica más consistente es que buena parte de lo que se presenta como Web3 depende en la práctica de infraestructura centralizada: proveedores de nodos, servidores que alojan las interfaces, custodios. Es la misma observación que hay que hacerle a una dApp: los contratos están en la cadena y la web con la que hablas con ellos, no. Y para quien firma con su monedero, ese modelo traslada el riesgo: sin contraseña que recuperar, la frase de recuperación es lo único que hay.